Compartir en:

Bienvenidos a la Era de la Agilidad en Abastecimiento

Agilidad, Agilismo, Agile, se ha convertido en los últimos años en un objetivo empresarial. Lograr una cultura Ágil es la apuesta de millones de compañías a nivel mundial y no es para menos, hemos visto como la aplicación de la Agilidad ha logrado que, en menos una década empresas que antes no se conocían obtengan un impacto exponencial, sobrepasando incluso empresas de gran tradición.

Así que hay que aceptarlo, el mundo empresarial se ha venido y seguirá transformándose a esta mecánica. Según reportes el 71% de las empresas a nivel mundial ya usan la innovación ágil en la gestión de sus proyectos y avalan su efectividad (Fuente: uni>ersia.net)

Con este contexto, podemos entender que estamos teniendo una invitación formal para que los Roles que conformamos la Cadena de Abastecimiento nos subamos a esta mecánica, e incluso empecemos a liderarla. Tengamos en cuenta que para que exista una verdadera transformación empresarial debe considerarse indiscutiblemente los roles de la cadena de abastecimiento, somos el punto angular de la operación de una empresa; si no hay abastecimiento, no hay ventas, esto debe ser claro para todos.

Aterrizando conceptos

Primero es importante entender a lo que nos quiere llevar la Agilidad, pues su contexto puede entenderse como si se tratara de un objetivo que denota mayor rapidez, prontitud, fluidez, etc., pero la rapidez no es el objetivo, sino es la consecuencia de aplicar la Agilidad.

El foco principal de estas prácticas es “Agregar Valor continuamente”, ¿a quién? al “Cliente o Usuario”, entendiendo muy bien sus necesidades. El punto clave es detenernos un segundo para interiorizar el por qué y para qué hacemos lo que hacemos, descubrir el trasfondo de las cosas. Este proceso aun cuando puede parecer sencillo a simple vista es la parte crucial de esta práctica y seamos honestos, muchas veces lo damos por hecho y salimos es a ejecutar y a abastecer, sin nosotros comprender lo que realmente es necesario.

Debemos partir de una premisa “en muchas ocasiones ni el Cliente / Usuario sabe lo que en verdad necesita” y por ello se conforma un pliego denso de requerimientos lo que impacta nuestra gestión, porque se sale del presupuesto, nos vuelve complejo el proceso de abastecer e incluso, cuando ya se ha efectuado la compra, se queda en “stand by” porque hasta la implementación ya es utópica. Todo se salió de la expectativa inicial y nosotros ya hemos perdido tiempo y esfuerzo.

Así que debemos trabajar en el punto de origen, como nos volvemos expertos descubriendo la esencia del requerimiento, la problemática en sí, y así podemos generar un Plan de Acción preciso para resolver la necesidad en el tiempo justo y dando en el “punto” de lo que necesitaba este “Usuario”. No más desgaste, ni círculos viciosos. Puedes conocer más sobre herramientas como “Journey Map” o “Design Thinking”

Trabajando ágilmente

Luego de que las expectativas están claras, los objetivos son precisos, ahí si podemos entrar con toda nuestra experticia a continuar con la mejor negociación, la mejor logística, el mejor servicio. Todos queremos dar lo “mejor”, pero realmente ¿cómo lo medimos? Bueno, es entendiendo nuevamente “lo mejor para quien”, no hay más que hacer, es la única forma en que volvemos estos deseos en algo alcanzable.

Con esto, abrimos paso a la inclusión de OKR’s y KPI’s dentro de nuestra labor. Estos conceptos los vamos a tratar con mayor detenimiento en próximos artículos, pero la esencia es contar con un mapa de indicadores que me harán saber si todo el esfuerzo que estoy haciendo día a día está sumando a una meta o sencillamente estoy trabajando de más.

Sabemos que tenemos un campo de mejora enorme en nuestra área en el diseño de métricas, varios profesionales de abastecimiento afirman que no hay una estrategia clara para su rol y que solo “apagan incendios”. Necesitamos liberar tiempo de nuestra gestión para poder aportar mucho más en nuestras compañías y por eso debemos volvernos expertos en identificar si lo que ya es una rutina para nosotros está impactando en un indicador clave o no, porque si no impacta, estamos en todo el derecho de desecharlo. Nuestro tiempo vale oro y entender este punto, es el paso # 1 para una Mentalidad Ágil. Si quieres saber qué tan ágil es tu organización y tu rol, estas preguntas te ayudarán a identificar en qué nivel se encuentran: 

1. ¿Estás totalmente alineado con la Promesa de Valor de la Compañía, sus indicadores, meta de ventas, rentabilidad, clientes objetivo?

2. ¿Trabajas colaborativamente con las demás áreas de negocio, es decir, te contactan proactivamente para comentarte sus necesidades y proyectos?

3. ¿Conoces en lo que está trabajando cada área de negocio y sabes eso como te impactará en las negociaciones, inventario, bodegaje y transporte?

4. ¿La empresa percibe alto valor sobre la gestión de tu área o la tuya propia?

5. ¿Actualizas continuamente el procedimiento y estándar de abastecimiento para desechar esas rutinas que “ya no están aportando al día a día” e incorporas las vigentes?

6. ¿Comunicas continuamente a tus usuarios sobre las mejoras que estás haciendo en el proceso de abastecimiento, todo en pro de generarles un mejor servicio y tiempos de respuesta?

7. ¿Cuentas con una estructura flexible para responder a las iniciativas o cambios de último momento?

8. ¿Tus procesos son simples?

9. ¿Tu equipo de trabajo está empoderado, hace su trabajo e incluso dan la milla extra para mejorar procesos?

10. ¿Existen equipos interdisciplinarios y de diferentes áreas trabajando transversalmente?

11. ¿Comprenden la organización que todo está inmerso en una cultura de “Mejora Continua” y que los errores son parte inherente del actuar? 

12. ¿Promueves hacer las cosas de manera diferente?

Si contestaste afirmativamente a más de 6 preguntas, estás en camino hacia la agilidad, pero si existen respuestas negativas, vale la pena reflexionar sobre cómo podemos cambiar la mecánica en la que estamos inmersos.

No dejemos pasar el tiempo

Las organizaciones ya están inmersas en esta mecánica ágil, los negocios más disruptivos (Facebook, Netflix y Google) que de hecho se encuentran inmersos en el ecosistema Agile del Silicon Valley, son tendencia en el mundo empresarial.

El camino puede parecer largo, pero debemos dar el primer paso. Este es el momento para que quienes gestionamos la cadena de abastecimiento seamos vistos como la columna vertebral de la estrategia corporativa: la competitividad y capacidad de respuesta de las organizaciones depende de un suministro adecuado, oportuno, con la cantidad y precios justo. Todo lo anterior a cargo de nosotros, los profesionales de abastecimiento.
El mundo mismo nos ha llevado a entender que la gestión de abastecer es crucial, pero a su vez nos exige una mayor preparación y liderazgo de nuestra parte; así que la incorporación de la agilidad es un excelente punto de partida para la transformación y éxito de los roles de supply chain. Así que, ¡Bienvenidos al Agile Supply Chain!

No olvides compartir tus ideas; así que comenta nuestro Blog para desarrollar más conocimiento en conjunto.

 

Pámela Peña Martínez.
Agile Supply Chain Practitioner
Socia Fundadora de Estrategia Cardinal – Negociaciones Efectivas
Conoce más información en https://estrategiacardinal.com/

Comentar esta publicación