TODO LO QUE TU EMPRESA NECESITA SABER PARA RESOLVER LA BAJA PRODUCTIVIDAD

TODO LO QUE TU EMPRESA NECESITA SABER PARA RESOLVER LA BAJA PRODUCTIVIDAD

Las organizaciones que requiere el mercado actual deben moverse al mismo ritmo de sus exigencias. El cambio es la principal característica de la nueva normalidad y las empresas que no se adapten a él dejarán de ser relevantes. Por ello, hoy te traemos los hábitos, comportamientos y conductas que pueden estar provocando una baja productividad en tu negocio.

Gestión de procesos y requerimientos

Parece obvio pero lo primero a tener en cuenta para optimizar la productividad de tus equipos de trabajo es la estandarización ágil en el seguimiento de las tareas y los procesos transversales. De esta manera, los responsables, sus supervisores y todos los demás colaboradores de las distintas áreas a quienes les competen tareas y requerimientos puntuales estarán en la misma página. Estandarizar rutinas y procesos y contar con las herramientas para ello será un buen primer paso para terminar con la baja productividad en tu empresa.

Multitasking: el peor enemigo de la productividad

Aunque parezca tentador, el asignarle demasiadas tareas (o muy diferentes unas de otras) a tus empleados empeorará su rendimiento a largo plazo. Estudios demuestran que el cerebro humano es mucho más productivo si se enfoca en una sola cosa al mismo tiempo. Por ello, procura estar al pendiente de las agendas de tus colaboradores así como del tipo de requerimientos que les asignas, pensando siempre en la simplicidad. Así mismo, incluir varios momentos de descanso durante la jornada harán que se respire un ambiente ágil en toda la organización que la hará alejarse de la baja productividad.

Flexibilidad con claridad

Con las nuevas condiciones que la pandemia nos trajo en cuanto al modo de trabajo se cambió la forma en la que los empleados ven los horarios, los permisos y los hábitos disciplinarios. Se tiene que tomar en cuenta que ahora las personas trabajan en el mismo lugar en donde viven sus relaciones familiares, por lo que si bien es recomendable flexibilizar un poco el cumplimiento estricto de las normas, también es necesario fijar límites claros e imponer correctivos en el momento adecuado para que el desapego del reglamento no desencadene en una baja productividad para tu empresa.

Comunicación y confidencialidad

Este es un momento histórico en el que las diferentes áreas de tu organización pueden estar más conectadas que nunca. Sin embargo, los avances tecnológicos que nos presentan hoy tantas facilidades también trajeron consigo algunas amenazas que debes tener en cuenta. El reto está en utilizar adecuadamente las herramientas que las empresas tienen a su disposición para fomentar una comunicación efectiva entre equipos y departamentos. Esto sin dejar a un lado las medidas de seguridad para evitar que información sensible pueda estar al alcance de todos.

En conclusión

Vivimos en una era en la que la baja productividad puede deberse a muchas más razones que nunca, pero así mismo una era en la que tenemos tantas o más herramientas para potenciar el rendimiento de nuestros negocios. Una gestión ágil, estandarizada, flexible y bien estructurada de los recursos y el talento es la clave que llevará a las empresas a llegar a su punto más alto en productividad.

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